El Everton perdona y lo acaba pagando en Carrow Road

El Everton las tuvo de todos los colores, no las metió y acabó empatando (1-1). Así fue, en una primera mitad llena de ocasiones todas del mismo lado el único que acertó a anotar fue Lukaku tras un gran centro de Deulofeu. Tras la reanudación todo cambio con el rápido tanto de Hoolahan que a la postre resulto ser definitivo. Se vio un Everton de dos caras, una por mitad

Se le presentaba una buena oportunidad al Everton en Carrow Road frente a un recien ascendido Norwich que a pesar de estar luchando todos los partidos los resultados no le están ayudando a salir de la zona baja y tomar un poco de aire. Se suponía que el partido iba a estar reñido aunque la calidad del Everton podía ser diferencial, lo que nadie esperaba era el recital de los 'toffees' en la primera mitad. Las tuvieron de todos los colores, algunas claras, otras clarísimas y al final el mejor premio para el Norwich fue irse al descanso perdiendo por la mínima tras lo ocurrido.

Se puso todo muy de cara para los de Liverpool cuando la primera que tuvieron la metieron. Centro maravilloso de Deulofeu desde la derecha que encontraba la cabeza de Lukaku al segundo palo para rematar con gran potencia y subir el primer gol al casillero. El impetu del Everton siguió patente, y las ocasiones llegaban a pares, Rudd evitó el tanto en dos ocasiones frenando un uno para uno contra Koné en las dos. También Baines pudo a ver puesto su nombre a uno de los tantos tras una gran jugada colectiva pero su disparo se estrelló contra la madera. El que la tuvo más clara fue el autor del gol, Romelu Lukaku que de nuevo tras un centro desde la derecha en esta ocasión de Coleman, el delantero se anticipaba de nuevo al segundo palo pero no acertaba a rematar.

El árbitro señaló el descasno y todo el mundo coincidia en lo mismo, los de Roberto Martínez tendría que haber acabado los primeros cuarenta y cinco minuts con varios tanto de ventaja sobre el Norwich. Muchas veces se dice en el fútbol que quien perdona la paga, frase que seguro que hoy los 'toffees' tendrán en sus cabezas. 

Solo iniciar el segundo tiempo un córner a favor del Norwich acalló a la afición visitante para dar júbilo a la local. Un barullo monumental acababa con un remate que Barkley rechazaba sobre la línea, el balón caía suelto a los pies de Hoolahan que en esta ocasión disparaba certero a puerta y el balón acababa introduciendose en la porteria con más pena que gloria. El gol dolió y mucho a los hombre de Roberto Martínez que perdieron esa frescura en la parte de arriba que tantas ocasiones había creado en la primera parte, es mas, el equipo que fue a más fue el de casa. 

Hubo dos ocasiones clave que pudieron haber cambiado el resultado final, una para cada uno, primero fue para el Norwich, sin duda la más clara y grave de las dos, una buena contra acababa con Hoolahan dentro del área que se inventaba un magistral taconazo para Jerome, éste a portería vacia mandaba el balón a las nubes. Más clara no se podía tener. La del Everton también pudo haber subido al marcador de no haber sido por la rapidez del guardameta Rudd, que evitó el tanto con una gran intervención a un disparo desde dentro del área.

Los minutos finales fueron de lo más tranquilo, los de casas daban por bueno el empate mientras que los 'toffees' pagaban el desgaste de la primera mitad. El empate a uno se convirtió en el resultado final que tiene que enfadar muchísimo a los seguidores del Everton que vieron como después de poder acabar goleando se vuelven a Liverpool con un punto que sabe a poco, muy poco.

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