El riesgo de perder el rumbo

El nuevo proyecto deportivo del Arsenal ha dado un giro inesperado en las últimas semanas. Sin la inyección económica que supone jugar la Liga de Campeones, la directiva gunner ha decidido no seguir con los grandes desembolsos que se estaban efectuando en el Emirates Stadium las últimas temporadas. Ahora el objetivo es otro. Un riesgo que, por otro lado, los aleja más del denominado ‘Big Six’.

Las decisiones que está tomando la entidad en estas primeras semanas del mercado estival ponen en evidencia los graves problemas de liquidez que tiene el club este verano. Para empezar, la gira norteamericana arrancó el jueves pasado con la única novedad de Gabriel Martinelli -hasta ahora el primer y único fichaje del mercado estival- y con la espantada de Koscielny, que se negó a viajar con el equipo a Estados Unidos para forzar su salida. En materia de fichajes tampoco se espera que lleguen grandes refuerzos en los próximos días: William Saliba (Saint-Etienne) y Dani Ceballos (Real Madrid) son los dos principales objetivos de Unai Emery -y los únicos- para reforzar una plantilla que en menos de un mes tiene el desafío de volver a competir por títulos. No sorprende, por tanto, el escepticismo que hay alrededor del equipo estos primeros días de pretemporada.

A pesar de no sufrir ninguna baja inesperada -más allá de las ya conocidas de Ramsey y Cech-, la plantilla sigue teniendo graves carencias en defensa y en portería, dos de las líneas que menos retoques han sufrido estos últimos años. De hecho, se puede decir que ninguno de los defensas que hay ahora mismo en la plantilla del Arsenal sería titular en cualquiera de los equipos que luchará por el título de la Premier League 2019/2020. Por eso, la renovación de Unai Emery debe pasar por dotar al equipo de la solidez defensiva que le ha faltado en las últimas temporadas.

La sensación es que Emery debe renovar por completo la defensa, a excepción del lesionado Bellerín. La salida de Koscielny no es dramática por el nivel que ha ofrecido tras la grave lesión que tuvo el año pasado; el francés ya no está a un nivel óptimo para competir cada tres días. Tampoco deberían ser dramáticas las suplencias de Mustafi y Kolasinac, muy lejos del nivel que ofrecieron en Valencia y Gelsenkirchen. Quizás no tenga el dinero necesario para hacer todas las incorporaciones, pero lo que está claro es que el Arsenal tiene muchas opciones cerca de casa: Tierney, Aké, Otamendi o Tarkowski son ejemplos del tipo de futbolista que podría encajar en el Emirates por un precio que no es excesivamente alto.

El Arsenal se encuentra ahora mismo en el momento ideal para elegir qué dirección quiere tomar esta temporada. Debe decidir si quiere seguir con esta decadencia y alejarse más de la zona Champions o apostar por un modelo más ambicioso, con el riesgo de poner en riesgo la economía, para no perder la estela de los grandes de Inglaterra.

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