Un tal Sergio Agüero

Cuenta la leyenda que un futbolista la viene liando por Manchester cada temporada que pasa. Liándola en el sentido deportivo, por supuesto. Ni que fuera nuestra intención remover en las canalladas mal encauzadas de Joey Barton, Stephen Ireland o Mario Balotelli… De prolongarse su estancia, quién sabe si algún día hacemos lo propio con Benjamin Mendy, eso sí.

No va a ser el caso porque un tal Sergio Agüero personifica el resplandor candente del Manchester City. Un Sergio Agüero que presentó sus más que cotizadas credenciales hace ya más de 8 años en el Atlético de Madrid y que ahora le convierten en un viejo rockero indispuesto a morir. No viejo por edad, ojo, sino porque lo de jugar bien a fútbol y marcar goles lo lleva haciendo desde tan joven y lo llevamos viendo de manera tan prolongada que su condición de veterano le habría llegado con excesiva inmediatez. Una especie de Cesc Fabregas en cuanto a irrupción prematura y talento innato, a diferencia de que al bueno de Cesc le viene haciendo estragos el físico y ya le empieza a sonar la campana.

Y es que al borde de cumplir 31 años, Agüero mantiene su garantía de delantero total. Las maneras que desplegó en Independiente siendo incluso menor de edad fueron unas semillitas que han dado como fruto a uno de los mejores 'killers' durante la última década. Con su doblete de ayer ante el Schalke 04 acumula 27 goles en 36 partidos en la actual temporada, siendo por consiguiente la séptima de las últimas ocho en la que supera los 25 tantos. Ni las lesiones ni la llegada de un prometedor Gabriel Jesus que amagó con relegarle como segundo plato han podido con el hambre del Kun. 

Pero es que el curriculum personal de Agüero en el Manchester City se comenta solo porque el argentino es el máximo goleador de su historia en Premier League con 161 dianas, el máximo en competiciones europeas en general con 38 y el máximo en Liga de Campeones en particular con 34. Unos números que le convierten, en definitiva, en el máximo artillero 'skyblue' con 226 goles en todos los torneos. Y así hasta que él diga "basta" porque a ver quién es el guapo que le supera.

Agüero marca en el césped el ritmo del tango que propone Pep Guardiola y sigue reservándose pasos de su extenso manual, tal y como exhibió literalmente tras la conquista de la Carabao Cup ante el Chelsea. Un baile con el que a buen seguro no menearía las caderas Kepa Arrizabalaga, aunque eso ya forma parte de otro episodio. El Manchester City quiere dar un golpe definitivo que se escuche en todo el mundo con su leyenda indispuesta a soltar el martillo. El Kun sigue avisando. Lleva lanzando indirectas muchos años.

 

Twitter: @ProyectoPremier / @velooci

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