Oda al fútbol para despedir a Upton Park

Último partido en la historia de Upton Park. La Premier se despidió de uno de sus estadios más míticos con un encuentro espectacular, con los ingredientes típicos del fútbol inglés. El West Ham dio primero, el Manchester United remontó y los de Slaven Bilic le volvieron a dar la vuelta. El equipo de Louis Van Gaal se complica mucho su presencia en la próxima Champions.

La magia de Boleyn Ground no se pierde si prefieren llamarle Upton Park. El West Ham se muda al campo olímpico de Londres y su vieja casa será derruida. El rival para decir adiós a un lugar emblemático, inaugurado en 1904, era el Manchester United. Los red devils se jugaban mucho en su última visita al recinto del este de la capital británica. Si ganaban, los de Van Gaal asaltarían la cuarta plaza y dependerían de sí mismos para jugar la Champions la temporada que viene. Perdiendo, todo está de cara para su vecino Manchester City.

Para el West Ham también había objetivos en juego. Los hammers, que han realizado una gran campaña, buscaban volver a la sexta posición, que permite disputar la Europa League. Entre la importante meta y la despedida de su coliseo, olía a noche especial. Aunque empezó muy mal por culpa de unos exaltados que apedrearon el autobús visitante en los alrededores de Upton Park, un hecho desagradable que provocó que el comienzo del choque se retrasase casi una hora. Debió de sentarle muy mal dicho retraso al United, porque a los diez minutos ya iba perdiendo. Cresswell trazó un gran pase al espacio para que Lanzini, desde la banda izquierda, pusiese la pelota al punto de penalti. Allí encontró a Sakho, que disparó con su pierna zurda poniendo el balón en la esquina de la portería de De Gea.

West Ham

Las habituales pompas de jabón y la famosa canción de los hinchas del West Ham ("I'm forever blowing bubbles, pretty bubbles in the air…"), entonada más fuerte que nunca, parecían llevar en volandas a los de Bilic. Los hammers pasaron por encima del United en la primera mitad. A los veinte minutos Andy Carroll falló el segundo de manera increíble. Un tremendo error de la zaga de los red devils dejó solo al delantero inglés contra De Gea. El meta español logró repeler un tiro duro, pero muy centrado. Poco después fue Payet el que desaprovechó un contragolpe. Asistió Noble, y el francés chutó con la diestra desde la frontal muy desviado, cuando parecía inevitable el tanto.

El Manchester United estaba vivo, y esa era la mejor noticia para ellos ante el acoso del West Ham. Cada balón parado ejecutado por Payet era una pesadilla para De Gea y sus defensas. Las torres londinenses vieron como se le anulaba un gol a Antonio y como Sakho cabeceaba alto en un córner. Los de Bilic pudieron golear en una primera mitad en la que los de Van Gaal apenas aparecieron por el área de Randolph.

Mejoraron los visitantes tras la reanudación. Entró Carrick por Schneiderlin, y el United se echó a por la igualada. La encontró a los seis minutos de la segunda parte. Rashford ve como Mata le dobla por banda derecha, el español recibe, desborda a Ogbonna y asiste a Martial para que el francés, a puerta vacía, empuje la pelota al fondo de la red. 

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Buena reacción del United, que intentó ponerse a la altura del emocionado y lanzado West Ham. Pudo marcar Payet, su golpeo desde la frontal salió por poco. También Carroll, cuyo remate de cabeza salvó bajo palos Martial. El 2-1 parecía cerca, pero los de Van Gaal se rebelaron. Lo hicieron, otra vez, por medio de Martial. Recuperación en el centro del campo, contra que inicia Rooney, usando su nuevo rol en la medular, Rashford abre para el francés y este inicia una carrera por el costado izquierdo en la que sorteó a Reid y se plantó en el área. Randolph, el sustituto del lesionado Adrián en la portería del West Ham, dio un paso en falso dejando habilitado el palo corto. Por ahí le coló el esférico Martial para adelantar al United.

El 1-2 abría un nuevo panorama. La cuarta plaza era con este resultado para los red devils. Pero el West Ham no estaba dispuesto a que Upton Park no celebrase un triunfo en su último partido. A los cuatro minutos de anotar Martial volvió a empatar Michail Antonio. Enésimo envío de Payet y poderoso cabezazo del robusto jugador inglés de origen jamaicano para superar a De Gea y despertar a la hinchada local.

Bilic

Cinco minutos más tarde, Payet sacó una falta lateral de manera sutil, con uno de esos centros que dan pena que no sean rematados. Reid remató en el área. De Gea entró en contacto con el cuero, pero el testarazo fue tan fuerte que se coló en el marco. La fiesta ya no paró.

De ahí al desenlace, la afición del West Ham cantó para despedirse de su santuario, el United luchó sin cabeza y Payet siguió su recital. De sus botas pudo llegar un cuarto tanto. El remate de Kouyate se marchó alto. Con el final comenzaron los homenajes. Los de Van Gaal salieron con la cabeza gacha, viendo muy remotas sus opciones de Champions y confirmando una temporada decepcionante que sólo puede maquillarse con el título de la FA Cup. Las pompas de jabón sobrevolaron por última vez Boleyn Ground. Seguirán en el estadio olímpico. Aumentará por mucho el aforo, pero lo tiene muy difícil para igualar su magia.

West Ham United (3): Randolph; Antonio, Reid, Ogbonna, Cresswell; Lanzini (Obiang, m.83), Kouyate, Noble, Payet (Enner Valencia, m.90); Sakho (Tomkins, m.84) y Carroll.

Manchester United (2): De Gea; Valencia (Januzaj, m.87), Smalling, Blind, Rojo; Schneiderlin (Carrick, m.46), Ander Herrera (Lingard, m.83); Mata, Rooney, Martial; y Rashford.

Goles: 1-0, m.10: Sakho. 1-1, m.51: Martial. 1-2, m.72: Martial. 2-2, m.76: Antonio. 3-2, m.81: Reid.

Árbitro: Mike Dean. Amonestaciones a Carroll por el West Ham; a Martial, Valencia y Ander Herrera por el Manchester United.

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