El West Ham zancadillea al United

Buen partido en Upton Park, con unos hammers muy seguros de su juego y con un United dubitativo que ve como su ventaja con su vecino rival, el City, merma jornada tras jornada (2-2)

Si la persona que está leyendo esta crónica no esta muy habituada a la Premier, pensaría que el West Ham no es más que Carroll y diez más. El conjunto de Sam Allardyce jugó el partido como quiso, no exento de problemas, ya que su rival era el de mayor envergadura posible. El United de Sir Alex Ferguson acudía a Londres con la misión de amarrar unos tres puntos que acercarían aún mas si cabe el alirón de la Premier. Pero no fue así. Y es que los londinenses jugaron un buen partido.

Durante los primeros compases del partido pudimos ver progresivamente que los martillos jugarían a la contra, con mucha gente en el centro del campo para superar la linea de dos de los red devils – Carragher y Jones- que pasaron por aprietos la mayoría del partido. De hecho, la fuerte presión en el medio campo fue lo que provocó el primer gol del West Ham. Ricardo Vaz Te robó en la proximidad de su area. Tras una conducción de más de treinta metros, un pase al pie de Matt Jarvis. El extremo, muy rápido, se zafó de Rio Ferdinand. Un balón aéreo para la cabeza del siempre presente Carroll que, con gran inteligencia le deja el balón en bandeja al propio Vaz Te, rematando a bocajarro que nada pudo hacer De Gea. Minuto dieciseis y el West Ham, sin apenas oposición – como Carroll en el remate – tomaba la iniciativa en el marcador.

El gol fue un arma de doble filo para los londinenses, que se dejaron llevar por la euforia y perdieron su posición acomodada en el medio. Como un ave fenix, el United se supo reponer del mazazo temprano y consiguió su recompensa. Minuto treinta de partido. Buena jugada de Van Persie por la banda. El holandés  acompañado en paralelo por el japonés Kagawa durante toda la carrera, recibe el balón de este. Y el nipón se sacó una jugada soberbia de la chistera. Apurando hasta la linea, consiguió regatear a varios jugadores, poniendo un balón exquisito a Valencia, que solo tuvo que estar ahí para empujarlo practicamente en linea de gol. La primera parte acabó con un intercambio de golpes inofensivos, que apenas inquietaron a los metas de ambos equipos.

La segunda parte empezó frenética. Hay que remarcar que tanto en la primera como en la segunda, los dos equipos hicieron lo mismo. El West Ham empezar muy fuerte e ir deshinchándose poco a poco mientras que el United al revés. Cuestión de calidad de los equipos, se entiende, y de estilos de juego. Andy Carroll estuvo especialmente molesto para los centrales del United, que apenas alcanzaban a robar el balón por arriba al enorme delantero. Él mismo, en el minuto cincuenta y uno, casi marca un excelente zapatazo desde treinta y cinco metros. Dos minutos después  el West Ham volvería a marcar. Banda derecha, Vaz Te y Demel tejieron una jugada elaborada. Este último cedió el balón a Diamé, que tras una corta condución disparó seco al palo del meta español. El balón habría sido desviado a corner de no ser por Nolan, que poniendose delante del portero, impidió que viese el tiro y entrase limpiamente por su palo. Un buen premio para el gran partido del mediocentro del West Ham.

Una vez más, el gol despertó a los red devils de su caraja, subiendo las revoluciones e incluso Rooney pudo empatar de no ser porque O´Neil rechazó el balón en la línea de gol. Jääskeläinen tuvo mucho trabajo, sacándole todo lo que tiraba a un Robin Van Persie que se empezaba a desesperar. Pero tanto va el cántaro a la fuente, que en el minuto setenta y seis, el holandés recogía un rechace de un disparo de Kagawa. A destacar que el gol fue en claro fuera de juego.

El empate pone trabas a la carrera del United por el campeonato, mientras que a los martillos les da un poquito mas de tranquilidad en media tabla.

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