La vida sigue igual

Southampton y West Ham se enfrentaron en un partido de mero trámite, donde lo único que estaba en juego era el orgullo de los de Pochettino.

Lo que se vivió hoy en St.Mary’s Stadium se podría calificar como aburrido, soporífero, poco interesante… Vale que la situación no acompañaba:la lluvia no dejaba dar rienda suelta al mejor espectáculo y el terreno de juego estaba bien, aunque tampoco perfecto. También hay que añadir  que se enfrentaban dos equipos donde a estas alturas no se juegan nada. Si le queremos poner un poco de emoción a la cosa se podría decir que la “chicha” estaba en poder adelantarse en la clasificación, ya que están empatados a puntos.

Nada tuvo que ver este encuentro con lo que ocurrió en la ida. El pasado diciembre los Hammers arrasaron por 4 goles a 1 a los santos, que sin duda ese día Dios no estuvo de su parte. Los aficionados del Southampton esperaban con ansía este partido, ya que a nadie le gusta que le goleen de esa manera, aunque no pudieron vengarse como ellos quisieron.

Como se dice en España, el Southampton y el West Ham son dos equipos de mitad de tabla, donde todas las temporadas hacen correctamente sus deberes. Que ganara uno o perdiera otro no iba a causar ningún tipo de estragos en la clasificación, así que decidieron marcar un gol cada equipo y dejar la cosa como estaba. El 1-1 de hoy no influye para nada. Los de Pochettino siguen por delante, en el puesto 11, mientras que el conjunto dirigido por Sam Allardyce, están en el 12.

Todo hay que reconocer que fueron los locales los que le ponían ilusión y pasión al juego y luchaban por conseguir el gol. El encuentro se fue al descanso con empate a cero y media grada bostezando. Menos mal que los ingleses no son de siesta, porque si no más de uno se hubiera ido a su casa a disfrutar de tan glorioso placer.

Por fin, en el minuto 58, Gastón Ramírez abre el marcador y la grada local empieza a revivir. Los santos habían obrado el milagro que tanto llevaban buscando. Eso sí, la alegría les iba a durar bien poco, ya que en el 65 Carroll anota tras un gran lanzamiento de falta, poniendo así el 1-1 definitivo en el marcador.

Tras estos minutos de “emoción”, el partido volvió a convertirse en el sopor de los primeros minutos… y al árbitro todavía se le ocurren añadir 4 minutos más de tiempo… en fin… debía ser que no se quería ir a su casa porque por espectáculo no sería… Como bien dije antes este empate no cambia nada; la vida sigue igual.

Lucía Gayo

Twitter: @lucia2190 

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